análisis

Business Intelligence vs. Torturadores de datos

Retomamos la actividad tras el verano iniciando mi tercer (y penúltimo) módulo del curso anual “Programa de Big Data y Business Intelligence” de la Universidad de Deusto. En esta primera sesión, de un breve repaso de conceptos clave de estadística quiero destacar una frase, que “cojo prestada” de la presentación de nuestro profesor Enrique Onieva, que me ha encantado porque es absolutamente cierta:

“Unos datos convenientemente torturados te dirán todo aquello que desees oír”

El arte de “torturar” datos lo manejan con maestría muchas profesiones como por ejemplo los periodistas, que encuentran soporte a los titulares que convenga publicar, o también por ejemplo (debo de reconocerlo), nosotros los consultores, en algunos informes de diagnóstico o selección. Porque es cierto que siempre encuentras en un conjunto de datos un punto de vista de análisis que refuerza tus argumentos, y a la contra lo mismo.

Por eso, en este mundo del Business Intelligence es tan crucial:

  1. Tener claras las preguntas a responder, los objetivos perseguidos en el análisis de los datos, que a menudo requiere de una secuencia de preguntas que van de lo más general a lo más particular y que habitualmente te van obligando a enriquecer tu información con más datos de los inicialmente disponibles.

Así por ejemplo, no es lo mismo preguntarse:

“Qué producto/servicio se vende más” <-> “Con qué producto/servicio ganamos más”

“ Qué máquina tiene más incidencias/averías” <-> “Qué máquina tiene más incidencias/averías por unidad de producción”

“Qué clientes hemos perdido” <-> “Qué clientes hemos perdido por nº de reclamaciones/incidencias registradas”

2. Conocer muy bien los datos a analizar: sus circunstancias de obtención, fiabilidad del dato, significado y relevancia de cada campo/atributo disponible, etc.

Resumiendo:

CALIDAD DEL ANÁLISIS=CALIDAD DEL DATO+CALIDAD DEL GESTOR

 

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LA PRESENCIA PRÁCTICA DE LA ÉTICA EN EL MODELO VASCO DE GESTION AVANZADA

El objetivo de este post es realizar un sencillo ejercicio práctico, motivado por mi curiosidad personal, consistente en analizar la presencia expresa de la ética en las directrices y buenas prácticas de los modelos de excelencia en gestión, y en concreto, en este caso, en el Modelo Vasco de Gestión Avanzada, que desde 2015 sustituye al modelo EFQM como estándar público vasco básico de referencia para la mejora de la competitividad y la calidad de gestión.

DESCARGA AQUÍ EL MODELO

La exigencia de un comportamiento ético a las organizaciones, públicas y privadas, es un aspecto que está recogido  hace tiempo en las prácticas de Responsabilidad Social Corporativa. Tampoco debemos olvidar  la obligatoriedad para las sociedades mercantiles de implantar modelos de prevención de riesgos penales una de cuyas recomendaciones es disponer de códigos éticos, o las obligaciones de transparencia exigidas por las distintas leyes y normas vigentes a las entidades gestoras de recursos públicos (incluye sector público y privado con financiación pública). Así mismo, en el caso concreto del sector público vasco, hace años que se editó y se estableció la obligatoriedad (relajada en algunos casos 😉 de aplicar la “Guía para el gobierno responsable de los entes, fundaciones y sociedades del sector público de la CAE” en la que la ética está explicitamente presente en numerosos epígrafes.

Sin embargo, a pesar de esa innegable presencia de la ética en nuestro contexto empresarial, social y político(¿?)/legal  y de que es muy común oir que la “ética vende” o que un “comportamiento ético es a la larga más rentable”, la impresión es que la ética empresarial sigue siendo un elemento independiente del negocio y de su competitividad y rentabilidad. Esto se manifiesta de forma clara en el entramado de memorias diversas que las organizaciones editan, publicando por un lado memorias de sostenibilidad o RSC y por otro memorias eccofin y/o de gestión, cuando el ideal sería poder fusionar ambas facetas e incorporar realmente la ética al día a día de los negocios, convirtiéndola en una exigencia igual de habitual y prioritaria que la propia rentabilidad de la actividad.

Veamos los resultados de este pequeño estudio respecto al MVGA:

ELEMENTO 1: LA ESTRATEGIA

En el subelemento E.2 CÓMO SE REFLEXIONA Y SE ESTABLECE LA ESTRATEGIA, se propone literalmente “Definir los elementos clave de largo plazo de nuestra organización (Misión, Visión, Valores, principios éticos o de buen gobierno, políticas,…) y utilizarlos como la base del desarrollo estratégico y de la cultura de la organización”

ELEMENTO 2: CLIENTESno aparece la ética de forma explícita

ELEMENTO 3: PERSONAS

En el subelemento P.1 CÓMO SELECCIONAMOS, RETRIBUIMOS Y ATENDEMOS A LAS PERSONAS, no habla expresamente de ética, aunque sí menciona valores o comportamientos habitualmente enmarcados en ella como la igualdad de oportunidades y el respeto a la diferencia entre personas.

En el subelemento P.4 CÓMO AMPLIAMOS LA CAPACIDAD DE LIDERAZGO DE LAS PERSONAS habla literalmente de “Garantizar la coherencia entre lo que la organización formalmente establece o declara y las prácticas internas reales, especialmente en lo relacionado con los valores y principios éticos

ELEMENTO 4: SOCIEDAD: no aparece la ética de forma explícita

Aunque sí se mencionan comportamientos habitualmente enmarcados en ella como consumos y compras  responsables, sostenibilidad, compromiso  social, etc.

ELEMENTO 5: INNOVACIÓN: no aparece la ética de forma explícita

ELEMENTO 6: RESULTADOS

En el  subelemento R.3 RESULTADOS EN PERSONAS aparece literalmente  la necesidad de medir “El resultado derivado de las actividades relacionadas con el impulso de la capacidad de liderazgo, delegación y asunción de responsabilidades, coherencia entre valores, principios éticos, de gestión, etc. transmitidos y realidad”.

En el resto de aspectos del elemento, no aparece la ética de forma explícita aunque se recoge indirectamente la necesidad de disponer de indicadores de medición de conceptos del ámbito ético como: la igualdad en PERSONAS, el compromiso medioambiental y social ligados a la Imagen y Reputación en CLIENTES o el desempeño del compromiso medioambiental y social en SOCIEDAD.

Resultado: de los 22 subelementos de gestión para los que se detallan propuestas de buenas prácticas en el MVGA,  la ética aparece expresamente mencionada en 3 de ellos.

PYMES: ¿DEL EXCEL AL BIG DATA?

Vaya por delante que no soy ninguna experta en Big Data (por ahora 😉 ) pero por lo que he podido leer, escuchar y entender hasta el momento (bienvenida todo comentario y/o corrección en este tema), el término BIG DATA trata del tratamiento y explotación de grandes volúmenes de datos (Terabytes, Petabytes,..) generados de manera muy frecuente (minuto a minuto,..) y en múltiples tipos de soporte (muchas veces no estructurados: imágenes, mails, pdfs, RRSS,..). Ahí estriba el potencial del BIG DATA y de las nuevas plataformas y herramientas que permiten explotar y generar información valiosa para el negocio (no olvidemos tan obvio objetivo final).

He leído sobre ecosistemas técnicos muy complejos, sobre potentes herramientas estadísticas y avanzadas soluciones  de visualización. Pero claro, esto se entiende muy bien para los ejemplos que se muestran habitualmente, organizaciones tipo Google (la madre del big data), Facebook, Amazon, Spotify, Wallmart, Vodafone o por ejemplo el BBVA (en nuestro entorno cercano). Pero…¿qué pasa con nuestra realidad empresarial de pymes? ¿Deben de preocuparse del BIG DATA?

Pues mi opinión es que, por supuesto que hay que estar al día de lo que se mueve y viene, y especialmente en temas como el Big Data, IoT, Industria 4.0, etc., que son retos apasionantes pero que están todavía sin aterrizar para el gran público empresarial. PERO creo que antes de preocuparse/ocuparse por/en esos temas, y sin quitarles importancia, muchas empresas tienen ante sí un camino previo, mucho más tradicional, factible y manejable que todavía no han explotado al 100% y con el que podrían mejorar mucho sus negocios. Y que además, y en todo caso, entiendo que es un camino útil para abordar con éxito cualquier iniciativa posterior y/o más ambiciosa.

ETAPA PREVIA: REFLEXIONAR SOBRE QUÉ INFORMACIÓN ES RELEVANTE PARA LAS DISTINTAS ÁREAS DE MI NEGOCIO

  • ¿Parece una tontería, pero han reflexionado alguna vez sobre qué datos son relevantes para las distintas áreas del negocio?: qué información sobre: clientes, competencia, compras, proveedores, fabricación, logística, mantenimiento, ventas, cobros, etc….., es la relevante para su negocio? ¿qué datos me permitirían tomar mejores decisiones en las distintas áreas de mi negocio? Y recalco, los que son importantes, no los que se tiene ahora.

ETAPA 1: REGISTRAR Y EXPLOTAR TODA LA INFORMACIÓN PROPIA QUE TENEMOS HOY DISPONIBLE EN LA EMPRESA

  • ¿Qué datos se registran y explotan actualmente en su empresa? Y más importante.……¿hay información relevante que pasa por sus manos-oídos-PCs, en el día a día del negocio, pero que no se registra, ni almacena, ni por supuesto se explota de ninguna manera? Analice sus procesos e identifique la información que se pierde por el camino. En el área de marketing-comercial-ventas-postventa, la información sobre clientes “perdida” suele ser muy abundante.

ETAPA 2: ANALIZAR, OBTENER Y EXPLOTAR LA INFORMACIÓN RELEVANTE QUE ESTA EN MANOS DE “TERCEROS-AMIGOS” Y QUE ES RELEVANTE PARA MI NEGOCIO

  • ¿Hay información relevante, de la que hoy no se dispone, pero que está en manos de empresas de su grupo, aliados o proveedores con los que podría compartir dicha información? Puede haber sinergias o contrapartidas beneficiosas para ambas partes, identifíquelas y establezca acuerdos de compartición de datos.

ETAPA 3: ANALIZAR Y EXPLOTAR LOS DATOS PÚBLICOS RELEVANTES DISPONIBLES

  •  ¿Sabía que hay información gratuita y abierta que publican muchos organismos, normalmente públicos (que por cierto están obligados por Ley a hacerlo), el famoso OPEN DATA, que podría ser de interés para su negocio?

ETAPA 4: ANALIZAR, OBTENER Y EXPLOTAR NUEVOS DATOS RELEVANTES PARA MI NEGOCIO QUE NO OBTENGO NI REGISTRO ACTUALMENTE PERO PODRÍA HACERLO

  • ¿Qué datos relevantes de mi negocio y mis grupos de interés no obtengo en la actualidad pero podría hacerlo?, bien recabándolos directamente en mis procesos, obteniendo las autorizaciones/acuerdos precisos para recabarlos  o simplemente comprándolos

del_excel_al_bigdata

Una vez recorrido este camino, la empresa podrá preguntarse cuáles son sus circunstancias respecto al volumen, velocidad y naturaleza de sus datos,  sobre sus necesidades de almacenamiento, explotación y tratamiento de los mismos, el tipo y complejidad del análisis a realizar sobre los mismos y los outputs esperados, para estudiar y decidir sobre la necesidad -factibilidad  de abordar un proyecto de Big Data o de alguna de sus ramas.

CONCLUSIÓN EVIDENTE: BIG DATA, sí, pero con una madurez y evolución suficiente, tanto en sus sistemas de información como en las capacidades de análisis y decisión de sus gestores.