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IDEAS SENCILLAS PARA INNOVAR, MEJORAR O SIMPLEMENTE CAMBIAR

Cuando pensamos en INNOVAR siempre nos vienen a la mente complejos proyectos de I+D, equipos de técnicos enfrascados en diseño de nuevas soluciones, largas sesiones de creatividad, etc. Pero la fuente más sencilla de la verdadera y exitosa innovación, viene de escuchar a los que saben cómo lo hacemos y cómo podríamos hacerlo mejor.

Ya escribí hace tiempo un post llamado LA VOZ DEL CLIENTE, que iba por este camino y que se podría completar con la voz del proveedor, la voz del empleado y en general, la voz de cualquiera que nos conozca bien. Por ejemplo,

Preguntar y escuchar al cliente:

Sobre nuestro producto/servicio y el grado de “encaje” y satisfacción respecto a la necesidad que ha motivado la contratación: aquí podemos obtener información sobre nuestras virtudes, sobre carencias, sobre expectativas no cubiertas y necesidades no satisfechas….hay que buscar no sólo las mejoras posibles, sino también los puntos fuertes que los clientes perciben como muy positivos porque hay que mantenerlos. Sobre nuestra imagen/comunicación: cómo nos percibe, cómo y por qué llega a nosotros o nos elige. Sobre nuestro proceso de venta/postventa: qué aspectos del proceso de compra le resultaron más insatisfactorios, qué echa en falta, qué cambiaría o eliminaría, etc.

Preguntar y escuchar a los empleados:

En las empresas industriales hace años que se aplican los círculos de calidad en los que equipos de proceso/funcionales, se auto mejoran a base de proponer y aplicar cambios en su trabajo que redundan en mejoras globales. Esto unido, a un sistema de reconocimiento y/o retribución de dichas mejoras.

Este esquema puede aplicarse a cualquier ámbito de la empresa. El día a día no suele dejar espacio a la reflexión, y en ocasiones, el hecho de que no te pidan opinión, unido a que no existan cauces de comunicación ni fomento/valoración de las sugerencias, hacen que muchas ideas queden en las cabezas de los empleados.

Es necesario implantar una sistemática organizada de captación y gestión de sugerencias que permitan aflorar esas mejoras potenciales que las personas, que más saben de nuestro negocio, tienen en su mente. Después, claro, hay que ser consecuentes, atenderlas y valorarlas y fomentarlas adecuadamente. Esta fuente conlleva el beneficio añadido de que al surgir de “dentro”, su aceptación e implantación es mucho más fácil y rápida.

Preguntar y escuchar a los proveedores:

Para aspectos más concretos del negocio, ámbitos administrativos, logísticos, almacén, etc., este colectivo es una fuente valiosa de ideas de mejora que pueden llegar a convertirse en fuente de innovación competitiva.

Los métodos para realizar esta “escucha activa” de los grupos de interés, son muy variados y dependen lógicamente de las características y posibilidades que otorga el negocio/sector, pero a modo de ejemplo: encuestas personales, sistema registro de sugerencias, cuestionarios escritos o telefónicos, reuniones informales, etc.

Esencial para el éxito!! Organizar el proyecto adecuadamente, con un plan de trabajo, objetivos, responsables y seguimiento de resultados y siguientes pasos. Y además, hay que sistematizar esto de forma que en vez excepción, sea una norma y sello de la casa. Todo este proceso es facilitado por consultoras como nosotras.

Las fuentes DE CAMBIO, MEJORA E INNOVACIÓN, están ahí, accesibles a quién quiera agudizar el oído y escuchar su fluir.

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